Yo no estoy dispuesto a entregar mis armas en caso de que todos lo hagan. Yo me haré morir con los pocos que me acompañan porque es preferible hacernos morir como rebeldes y no vivir como esclavos. (Augusto César Sandino).

sábado, 12 de noviembre de 2011

Pensamiento Latinoamericana Basada En Los Ideales De Bolívar Y Martí



Hablar de José Martí significa indudablemente mencionar los aspectos básicos y puntuales sobre los cuales giraban los lineamientos del proyecto integracionista, incluyente, progresista y antiimperialista de Simón Bolívar, ya que el denominado apóstol de Cuba, basó gran parte de sus ideas en los principios bolivarianos que hoy son rescatados con fuerza en la revolución que estamos construyendo en nuestro país, cuyo máximo líder es el Presidente Hugo Chávez Frías. 
Así, vale la pena resaltarse que, tanto la Carta de Jamaica y el Acuerdo de Cartagena en Simón Bolívar como Nuestra América del Héroe Nacional cubano, José Martí, constituyen las raíces y el centro sobre los cuales cada uno de estos grandes personajes históricos de nuestras regiones basan sus postulados ya que, tanto en el pensamiento de Bolívar como en Martí, la idea de liberar a nuestros pueblos del yugo español, la lucha por independizarnos del poder hegemónico que ha venido implicando por un largo tiempo el imperio reflejado en los Estados Unidos, así como la lucha por conseguir un verdadero estado de justicia, libertad e igualdad constituyen piezas fundamentales en las ideas de estos héroes independentistas.
De la misma forma se ven plasmadas las ideas de unión de los pueblos latinoamericanos en los pensamientos de Martí, situación que va concatenada con la visión de integración por la que venía luchando incansablemente nuestro libertador Simón Bolívar al pretender construir la Patria Grande, la que recoge hoy de manera activa y entusiasta el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías. Se destaca por tanto, una continuidad en los ideales bolivarianos y martianos que hoy, la Revolución Bolivariana toma en cuenta a gran escala, ya que la mayoría de sus postulados son ampliamente acatados y aplicados en la actualidad. 
Bolívar en su Carta de Jamaica expresa una de sus más célebres frases su visión de unión cuando señala: “Yo deseo más que otro alguno ver formar en América la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riquezas que por su libertad y gloria”, anhelo que seguiría de una forma admirada el Apóstol José Martí cuando destaca más adelante; “El viajero hizo bien, porque todos los americanos deben querer a Bolívar y a todos los que pelearon con él porque la América fuese del hombre americano...esos hombres son  sagrados: Bolívar de Venezuela, San Martín del Río de la Plata...Un negro generoso lo ayudó cuando ya no lo quería ayudar nadie, volvió un día a pelear, con trescientos héroes, con trescientos libertadores. Libertó a Venezuela, libertó a Nueva Granada, libertó al Ecuador, libertó al Perú. Fundó una nación nueva, la nación de Bolivia...Bolívar no defendió con tanto fuego el derecho de los hombres a gobernarse por sí mismos, como el derecho de América a ser libre...Murió pobre y dejó una familia de pueblos” 
Tales pretensiones son esbozadas por el presidente Chávez en diversas oportunidades en las cuales se refiere a la integración latinoamericana, así en una de sus más recientes intervenciones ha destacado: “Solo unidos es que podemos ser verdaderamente independientes, verdaderamente libres (…). Solo unidos seremos libres y grandes, nuestro continente, nuestra Suramérica, nuestra América Latina”. Expresión que va ampliamente enlazada con lo expresado en su momento por los luchadores como Bolívar y Martí, lo que refleja notablemente la continuidad del pensamiento de estos ilustres en la Revolución Bolivariana 
De la misma forma, el presidente Hugo Chávez ha dejado bien en claro no solo en la región latinoamericana sino en el mundo entero que nuestra fortaleza debe estar en la unión cada vez más consolidada de nuestros pueblos, pero esta debe ser una unión que se base más en ideales de cooperación, solidaridad y complementariedad, que en la competencia, situación claramente reflejada en la actualidad en la construcción de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América ALBA, Telesur, Petrocaribe, Petroamérica, Petrosur, entre otros. Es por ello que, desde nuestra patria, el presidente Chávez viene delineando esa nueva forma de integración reflejada en las pretensiones que quedaron por cumplirse de parte de luchadores incansables como Simón Bolívar y José Martí quienes anunciaban la necesidad de concretar una segunda independencia en la región. 
El ALBA se sustenta en los valores del socialismo, la solidaridad, la hermandad entre los pueblos, la firme con­vicción de que ningún dolor humano es ajeno, de que ningún ser humano sobra, de que en una sociedad justa ningún ser humano puede ser abandonado a su suerte.
Asimismo, debe considerarse la influencia martiana en la Revolución Bolivariana en su intento por construir un verdadero nacionalismo revolucionario, pues vemos que Bolívar y Martí propugnaban constantemente un rechazo hacia la dominación extranjera, avalando más el desarrollo desde lo interno, es decir aprovechando nuestras propias capacidades en lugar de esperar porque las potencias hicieran de lo suyo (como hasta el momento se venía haciendo) en nuestros pueblos, así lo refleja Martí cuando destaca; “Nuestra Grecia es preferible a la Grecia que no es nuestra. Nos es más necesaria. Los políticos nacionales han de reemplazar a los políticos exóticos. Injértese en nuestras repúblicas el mundo, pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas”. 
Otro elemento de importante consideración en el pensamiento martiano sobre la Revolución Bolivariana, lo podemos encontrar en su posición, antirracista, e incluyente, pues este luchador cubano mostraba su interés y su esfuerzo por unificar en diferentes ámbitos de la nación cubana a todos los sectores, situación que enfocó enormemente en su contribución al proceso de formación de los ciudadanos cubanos con lo que él denominó la “educación popular”,  a través de la cual pretendió vincular y transmitir todos los ideales de libertad e igualdad ausentes en un sistema capitalista. Tal ejemplo, lo vemos plasmado más adelante, tanto en la revolución cubana liderada por Fidel Castro como en nuestro país, pues el presidente Chávez se ha esforzado incansablemente por diseñar un sistema educativo más auténtico y genuino, que se aleje de las pretensiones hegemónicas a las cuales nos habían tenido sumergidos. 
Además, no debe olvidarse que para Martí el elemento moral no podía ser desligado del educativo o de la formación política e ideológica de todo individuo, pues sobre todo consideraba que la educación es “preparación del hombre para la vida”, sin descuidar su espiritualidad y es la “conformación del hombre a su tiempo”, pudiendo interpretarse que la educación representa para el hombre la conquista de su autonomía, de su naturalidad, de su espiritualidad. Posición que va vinculada de la misma forma con la visión bolivariana de lo moral y de la educación teniendo presente en todo momento el pensamiento de Bolívar cuando señaló; “Moral y luces son nuestras primeras necesidades”. 

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