Yo no estoy dispuesto a entregar mis armas en caso de que todos lo hagan. Yo me haré morir con los pocos que me acompañan porque es preferible hacernos morir como rebeldes y no vivir como esclavos. (Augusto César Sandino).

lunes, 7 de noviembre de 2011

Estructura de la Ley de Derecho Internacional Privado




Estructura de la Ley de Derecho Internacional Privado


Ley de Derecho Internacional Privado Es una ley especial. Antes de esta ley, solo se contaban con 4 artículos del Código Civil
Fue promulgada el 6 de agosto de 1998 con una vacatio legis de 6 meses; por lo  tanto entró en vigencia el 6 de febrero de 1999.
 Es como un mini código civil


La Ley de Derecho Internacional Privado consta de 64 artículos, divididos en 12 Capítulos, titulados "Disposiciones generales",
·         "Del domicilio",
·         "De las personas",
·         "De la familia",
·         "De los bienes",
·         "De las obligaciones",
·         "De las sucesiones",
·         "De la forma y prueba de los actos",
·         "De la jurisdicción y de la competencia",
·         "De la eficacia de las sentencias extranjeras",
·         "Del procedimiento"
·         "Disposiciones finales".
La Ley señala el orden jerárquico de las fuentes del Derecho Internacional Privado en el artículo 1
Regula las "instituciones fundamentales" en los artículos del 2 al 10

Disciplina dos materias:
·         El Derecho Civil Internacional
·         El Derecho Procesal Civil Internacional.
 El hecho de que la Ley comprenda esencial, y casi exclusivamente, normas de Derecho Civil Internacional, obedece a que "de igual manera que el Derecho Civil constituye, en el Derecho material o interno, la matriz nuclear del Derecho Privado, en el Derecho Civil Internacional se encuentran las bases esenciales para la construcción del sistema de normas de Derecho Internacional Privado".
La Ley de Derecho Internacional Privado contiene la normativa del Derecho Venezolano "interno" en los supuestos de hecho contentivos de elementos de extranjería (los "tratados" constituyen, por así decirlo, la normativa de carácter "internacional"). Dicho de otro modo: cuando un caso de la vida real, jurídicamente relevante, sólo guarda relación con el sistema legal venezolano, porque sus protagonistas son venezolanos, los hechos acontecen en Venezuela y cualesquiera otros de sus elementos están vinculados a nuestro país, no cabe duda alguna acerca de la procedente y exclusiva aplicación del derecho interno venezolano. Cuando, a diferencia de la hipótesis anterior, un supuesto de hecho dado se halla vinculado a varios ordenamientos jurídicos simultáneamente vigentes, se plantea entonces la necesidad de determinar cuál de esos ordenamientos es el aplicable. La norma de Derecho Internacional Privado, o "norma de conflicto" (terminología acuñada por el derecho anglosajón y ampliamente difundida), es la preceptiva encargada de hacer ese señalamiento.
El artículo 1 de la Ley de Derecho Internacional Privado: establece el orden escalonado y jerárquico de fuentes en materia de "conflictos de leyes", en los siguientes términos:
"Los supuestos de hecho relacionados con ordenamientos jurídicos extranjeros se regularán por las normas de Derecho Internacional Público sobre la materia, en particular las establecidas en los tratados internacionales vigentes en Venezuela; en su defecto, se aplicarán las normas de Derecho Internacional Privado venezolano; a falta de ellas, se utilizará la analogía y, finalmente, se regirán por los principios de Derecho Internacional Privado generalmente aceptados".
La primera fuente son las normas de Derecho Internacional Público, es decir, los "tratados".
La Ley de Derecho Internacional Privado, en sus artículos del 2 al 10, ambos inclusive, que forman parte del Capítulo I, titulado "Disposiciones Generales", disciplina las llamadas "instituciones fundamentales", es decir, las que pueden considerarse relevantes, cardinales o nucleares en materia de "conflictos de leyes", las cuales tienen que ver básicamente con el comportamiento o funcionamiento de las normas de Derecho Internacional Privado.
Este artículo se refiere a las Forma de aplicación del derecho extranjero que resulte competente
Artículo 2º. El Derecho extranjero que resulte competente se aplicará de acuerdo con los principios que rijan en el país extranjero respectivo, y de manera que se realicen los objetivos perseguidos por las normas venezolanas de conflicto.
La norma contenida en el artículo 2 de la Ley consagra la aplicación de oficio del derecho extranjero, de acuerdo con los principios que rijan en el país extranjero, con una sola limitación: la aplicación de este derecho extranjero deberá cumplir con los objetivos perseguidos por las normas venezolanas de conflicto. Esto establece la base para una adaptación del derecho extranjero no al contenido de la Ley venezolana, sino a sus objetivos
La disposición no debe interpretarse como la expresión de una tendencia, ya superada, hacia la aplicación de la lex fori, sino como la reafirmación de la libertad del juez de encontrar el objetivo de la determinada norma de Derecho Internacional Privado o, como fin último, la solución equitativa del caso concreto

Este artículo se refiere a  la forma de resolver los conflictos de normas en el seno de derecho extranjero
Artículo 3º. Cuando en el Derecho extranjero que resulte competente coexistan diversos ordenamientos jurídicos, el conflicto de leyes que se suscite entre esos ordenamientos se resolverá de acuerdo con los principios vigentes en el correspondiente Derecho extranjero.
Regula la hipótesis de que "en el Derecho extranjero que resulte competente coexistan diversos ordenamientos jurídicos"; en tal eventualidad ("plurilegislativa"), "el conflicto que se suscite entre esos ordenamientos se resolverá de acuerdo con los principios vigentes en el correspondiente Derecho extranjero". Esta previsión legislativa consagra una solución de "sentido común", intuitiva: el Derecho extranjero declarado competente debe resolver los eventuales conflictos de competencia entre los diversos sistemas que rijan en su derecho material interno. La norma comentada, por otra parte, resuelve el tropiezo que podría encontrar el Derecho extranjero material para recibir aplicación, al ser varios los sistemas que pugnan por la regulación del asunto. En alguna forma, la Ley ("lex fori") nacionaliza primero a la norma extranjera dirimente del conflicto interno y luego a la norma material que resulta escogida en dicho conflicto.
 La «lex fori» es un concepto propio del Derecho internacional privado, que significa la ley del juez que conoce el asunto. 
Este artículo Se refiere al reenvío
Artículo 4º. Cuando el Derecho extranjero competente declare aplicable el Derecho de un tercer Estado que, a su vez, se declare competente, deberá aplicarse el Derecho interno de este tercer Estado.
Cuando el Derecho extranjero competente declare aplicable el Derecho venezolano, deberá aplicarse este Derecho.
En los casos no previstos en los dos párrafos anteriores, deberá aplicarse el Derecho interno del Estado que declare competente la norma venezolana de conflicto.
El problema del "reenvío" está vinculado a la distinción ya efectuada entre "Derecho Internacional Privado" y "derecho material". Cuando la norma de conflicto remite a un ordenamiento jurídico extranjero, cabe la pregunta de si la remisión se efectúa directamente al "derecho material" extranjero o bien al derecho extranjero en su totalidad, en su conjunto, con inclusión de las normas de conflicto de este derecho extranjero. Si esta última fuere la respuesta -como se postula generalmente- puede acontecer:
a) que la norma de conflicto de la legislación extranjera se declare competente a sí misma para regular el caso, coincidiendo de este modo con la "lex fori"
 b) que la ley extranjera, a su vez, declare competente a la "lex fori", supuesto en el cual se habla de "reenvío simple" o "de primer grado"; la ley extranjera, en este caso, le "devuelve" la competencia a la "lex fori", (de allí que al problema del "reenvío" se le llame también "devolución")
 c) que la ley extranjera declare competente a un tercer ordenamiento legal, hipótesis en la cual se habla de "reenvío de segundo grado" o "reenvío ulterior".
La nueva Ley (artículo 4) admite tanto el "reenvío simple" como el "reenvío ulterior", al disponer: "Cuando el Derecho extranjero competente declare aplicable el Derecho de un tercer Estado que, a su vez, se declare competente, deberá aplicarse el Derecho interno de este tercer Estado. Cuando el Derecho extranjero competente declare aplicable el Derecho venezolano, deberá aplicarse este Derecho. En los casos no previstos en los dos párrafos anteriores, deberá aplicarse el Derecho interno del Estado que declare competente la norma venezolana de conflicto".
Este artículo se refiere al Derechos adquiridos
Artículo 5º. Las situaciones jurídicas creadas de conformidad con un Derecho extranjero que se atribuya competencia de acuerdo con criterios internacionalmente admisibles producirán efectos en la República, a no ser que contradigan los objetivos de las normas venezolanas de conflicto, que el Derecho venezolano reclame competencia exclusiva en la materia respectiva, o que sean manifiestamente incompatibles con los principios esenciales del orden público venezolano.
Según el artículo 5 de la Ley "las situaciones jurídicas creadas de conformidad con un Derecho extranjero que se atribuya competencia de acuerdo con criterios internacionalmente admisibles, producirán efectos en la República, a no ser que contradigan los objetivos de las normas venezolanas de conflicto, que el Derecho venezolano reclame competencia exclusiva en la materia respectiva, o que sean manifiestamente incompatibles con los principios esenciales del orden público venezolano".
La disposición copiada tutela los llamados "derechos adquiridos", es decir, las situaciones jurídicas creadas al amparo de un derecho extranjero; sería absurdo que la "lex fori" los desconociese, como si su sistema legal fuese el único en el mundo capaz de validar tales situaciones. Un aislamiento de ese tipo sería inconcebible.
Este artículo se refiere a las cuestiones previas, preliminares o incidentales
Artículo 6º. Las cuestiones previas, preliminares o incidentales que puedan surgir con motivo de una cuestión principal, no deben resolverse necesariamente de acuerdo con el Derecho que regula esta última.
Es la solución  que ha dado la Ley a la regulación de las llamadas "cuestiones previas", "preliminares" o "incidentales". Percatada de la dificultad de anticipar una solución rígida, porque resulta casi imposible dar una pauta uniforme para todos los casos, cuyas características pueden ser muy disímiles, la Ley ha optado por dejar la solución de cada caso en manos del Juez, sin atarse al aforismo de que "lo accesorio o subsidiario sigue a lo principal", pero sin excluirlo de plano. Todas las soluciones quedan abiertas en el supuesto considerado, cuyo tratamiento definitivo queda al arbitrio del Juzgador, quien deberá resolverlo con arreglo a la equidad.


Este artículo se refiere a la adaptación
Artículo 7º. Los diversos Derechos que puedan ser competentes para regular los diferentes aspectos de una misma relación jurídica, serán aplicados armónicamente, procurando realizar las finalidades perseguidas por cada uno de dichos Derechos.
Las posibles dificultades causadas por su aplicación simultánea se resolverán teniendo en cuenta las exigencias impuestas por la equidad en el caso concreto.
Pudiera darse el caso de que varios sistemas legales puedan ser competentes para regir diversos aspectos de una misma relación jurídica, hipótesis en la cual se plantea la necesidad de aplicarlos sin interferencias ni desajustes. Es esta hipótesis la que regula el artículo 7  de la Ley, al disponer que "los diversos derechos que puedan ser competentes para regular los diferentes aspectos de una misma relación jurídica, serán aplicados armónicamente, procurando realizar las finalidades perseguidas por cada uno de dichos Derechos. Las posibles dificultades causadas por su aplicación simultánea se resolverán teniendo en cuenta las exigencias impuestas por la equidad en el caso concreto".
Del modo que precede la Ley regula lo que en la dogmática internacional privatista se denomina "adaptación". En la hipótesis planteada por la disposición legal en comento, debe procederse elásticamente, acomodando o ajustando los diferentes ordenamientos aplicables a diversos aspectos de una misma relación jurídica, de manera que su aplicación resulte armónica y congruente. La "equidad", que es siempre un "desiderátum" de la Ley, es el norte que se señala.
Este artículo se refiere al Orden público internacional
Artículo 8º. Las disposiciones del derecho extranjero que deban ser aplicables de conformidad con esta Ley, sólo serán excluidas cuando su aplicación produzca resultados manifiestamente incompatibles con los principios esenciales del orden público venezolano.
Se consagra así la excepción de "orden público internacional", también llamada "cláusula de reserva". Esa "excepción" es precisamente eso: una situación que se aparta de la regla general de que el Derecho extranjero es aplicable cuando así lo disponga la norma del conflicto. Esta regla cede cuando la aplicación de ese Derecho extranjero "produzca resultados manifiestamente incompatibles con los principios esenciales del orden público venezolano". Manifiestamente es adverbio que significa "con claridad y evidencia, descubiertamente"; "incompatibilidad" es repugnancia que tiene una cosa para unirse con otra sólo es sinónimo de  únicamente, y esenciales son los principios importantes y característicos. Con estas barreras idiomáticas el legislador ha querido remarcar que la excepción de "orden público internacional" no es aplicable en cualesquiera circunstancias, disparatada e inconsideradamente. No se debe abusar de la "cláusula de reserva", su aplicación debe ser "restrictiva", con la mente puesta en la idea de quela regla es la aplicación de la ley extranjera declarada aplicable por la norma de conflicto.
Este artículo se refiere  a La institución desconocida
Artículo 9º. Cuando el Derecho extranjero declarado aplicable al caso establezca instituciones o procedimientos esenciales para su adecuada aplicación que no estén contemplados en el ordenamiento jurídico venezolano, podrá negarse la aplicación de dicho Derecho extranjero, siempre que el Derecho venezolano no tenga instituciones o procedimientos análogos.
La consagración de la institución desconocida, introduce también una excepción que restringe la aplicación del derecho extranjero a los casos en que no sea posible encontrar instituciones  análogas del foro. En esta materia, al igual que en el orden público internacional se observan las modernas tendencias del Derecho Internacional Privado de restringir al máximo la no aplicación del derecho extranjero
Este artículo se refiere  a  la normas de aplicación necesaria
Artículo 10. No obstante lo previsto en esta Ley, se aplicará necesariamente las disposiciones imperativas del Derecho venezolano que hayan sido dictadas para regular los supuestos de hecho conectados con varios ordenamientos jurídicos.
La inclusión expresa de la aplicación necesaria de las disposiciones imperativas del derecho venezolano pretende amparar frente a la aplicación del derecho extranjero, aquellas actividades en las cuales existe especial interés del  Estado con fines a protegerlas

CAPITULO II
DEL DOMICILIO
Una de las modificaciones más importantes de la Ley es la sustitución del principio de la nacionalidad por el principio del domicilio, como factor de conexión decisivo en materia de estado, capacidad y relaciones familiares y sucesorias.
Las disposiciones de la Ley referentes al domicilio regulan su concepto general, el cual se califica a través del término de residencia habitual, que resulta de fácil comprobación (artículo 11), así como los domicilios especiales, entre los cuales figura el de la mujer casada (artículo 12), otorgándosele plena autonomía frente al domicilio del marido.
CAPITULO III
DE LAS PERSONAS
Referido a las personas, incluye  entre sus modificaciones más importantes, frente al sistema venezolano consagrado en el Código Civil, las que se derivan de la aplicación del principio domiciliario, tal y como ocurre en materia de familia y sucesiones. Además, se prevé  la regulación de las personas jurídicas (artí-culo 20), según lo dispuesto en la Convención Interamericana sobre Personalidad y Capacidad  de  Personas  Jurídicas  en  el  Derecho Internacional  Privado.

CAPITULO IV
DE LA FAMILIA

Este capítulo es  referente a  la familia, destacan, entre sus regulaciones más novedosas, El aspecto registral de las  capitulaciones matrimoniales válidamente celebradas en el extranjero (artículo 22), a fin de permitir su registro en cualquier momento. El divorcio se rige por el Derecho del domicilio del cónyuge demandante, siendo una solución a la gran cantidad de matrimonios mixtos que hay en Venezuela.
El contenido de las disposiciones referentes a filiación (artículo 24),adopción (artículo 25) y tutela (artículo 26) tiene por norte el interés superior del niño, principio  fundamental de la Convención de Naciones Unidas sobre lo


CAPITULO V
DE LOS BIENES
En materia de bienes, la ley se limita a consagrar la competencia del Derecho de la situación (artículo 27) y a regular problemas de sucesión temporal de leyes diversas (artículo 28)

CAPITULO VI
DE  LAS  OBLIGACIONES
Trata particularmente  de las obligaciones, en el caso de las obligaciones convencionales
(Artículo 29) se ha procurado resumir en un conjunto de preceptos las orientaciones  más relevantes de la Convención Interamericana sobre Derecho Aplicable a los  Contratos Internacionales, ratificada por Venezuela en 1995
CAPITULO VII
DE LAS SUCESIONES

Las sucesiones se rigen por el Derecho del domicilio del causante. Los descendientes, los ascendientes y el cónyuge sobreviviente, no separado legalmente de bienes, podrán, en todo caso, hacer efectivo sobre los bienes situados en la República el derecho a la legítima que les acuerda el Derecho venezolano.


CAPITULO VIII
DE LA FORMA Y PRUEBA DE LOS ACTOS
En este  capítulo se ha verificado una reforma sustancial en materia de forma de los actos, otorgando un carácter facultativo a la regla locus regit actum (artículo 37)  y reduciendo, por lo tanto, en las relaciones jurídico-privadas internacionales, la posibilidad de nulidad de los actos por simples razones de carácter formal. Así se recogen también las orientaciones dominantes en la doctrina y en la legislación comparada, tanto internacional como interna. Por lo demás, la norma está formulada con suficiente amplitud, a fin de que el criterio resulte aplicable a los requisitos formales de los actos de última voluntad, del matrimonio y de la adopción, lo cual implica una clara modificación de las disposiciones legales vigentes.
La regla locus regit actum de Derecho Internacional Privado dice que la ley del Estado en que un acto se lleva a cabo, determina la forma de ese acto. 

CAPITULO IX
DE LA JURISDICCIÓN Y DE LA COMPETENCIA
Los tribunales venezolanos tendrán jurisdicción para conocer de los juicios originados por el ejercicio de acciones de contenido patrimonial cuando las acciones y demandas sean en el territorio de la Republica

CAPITULO X
DE  LA  EFICACIA  DE  LAS  SENTENCIAS  EXTRANJERAS
Este  capítulo de la Ley se refiere a los requisitos de fondo cuyo  cumplimiento es necesario para que la sentencia extranjera tenga efecto en  Venezuela (art. 53); a la posibilidad de la eficacia parcial de la sentencia  (art. 54); así como a la remisión a las respectivas normas de procedimiento (art. 55).

CAPITULO XI
 DEL PROCEDIMIENTO
Es referente a la competencia procesal internacional o jurisdicción, a la eficacia de las sentencias extranjeras y al procedimiento, respectivamente.
CAPITULO XII
DISPOSICIONES FINALES
 Se prevé la derogación de las disposiciones legales dictadas conanterioridad sobre la materia objeto de esta ley




Conclusión
La Ley venezolana es una digna  representante del Derecho Internacional Privado neoclásico.
Utiliza el método plural, flexibiliza la norma de conflicto y refleja   la tendencia codificadora  de la materia.
Es una ley especial, acorde con el carácter autónomo del Derecho  Internacional Privado.
No excluye la aplicación de  las disposiciones especiales relacionadas con el Derecho Internacional Privado e incluidas en otras leyes, por cuanto sus regulaciones tienen carácter general.
Adapta sus regulaciones a la realidad social del país, a la doctrina y jurisprudencia venezolanas, al contenido de los tratados ratificados por Venezuela y al desarrollo universal del Derecho Internacional Privado.
Incluye las instituciones generales, salvo la calificación y el fraude a la ley, así como las disposiciones fundamentales del Derecho Civil y Derecho Procesal Internacional, con lo cual refleja las tendencias actuales de la estructura de la materia.
Sustituye el factor de conexión “nacionalidad” por “domicilio”, identificado con la residencia habitual de la persona, lo cual representa un cambio fundamental del Derecho Internacional Privado venezolano. Este cambio facilita el trabajo del operador jurídico y acerca el sistema venezolano a las regulaciones continentales.
Introduce innovaciones en materia de matrimonio y de protección de niños y adolescentes. En el ámbito de estos últimos, reafirma la importancia de su interés superior como norte de las decisiones judiciales. En obligaciones convencionales destaca la ilimitada autonomía de las partes para elegir el derecho aplicable y, a falta de esta elección,  consagra la facultad del operador de aplicar el derecho con el cual se encuentra más directamente vinculado el contrato.

Es una Ley que contiene soluciones adecuadas y positivas para el sistema venezolano, pero también  algunas lagunas  e imprecisiones que generan interrogantes que deberán ser  aclaradas por la doctrina y la jurisprudencia. Esto no disminuye la importancia de la Ley, ya que el valor de la legislación se juzga no sólo por sus regulaciones, sino por representar una meta cuyo alcance determina el desarrollo de la respectiva disciplina.
Indudablemente, la Ley de Derecho Internacional Privado venezolana podrá servir de guía y de orientación para el desarrollo de la codificación de esta materia en el continente americano.




Referencias Bibliográficas


·         Ley de Derecho Internacional Privado
Gaceta Oficial N° 36.511
·         praxisjuridica.aprenderapensar.net
·         www.zur2.com
·         acienpol.msinfo.info/bases/biblo/texto

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada