Yo no estoy dispuesto a entregar mis armas en caso de que todos lo hagan. Yo me haré morir con los pocos que me acompañan porque es preferible hacernos morir como rebeldes y no vivir como esclavos. (Augusto César Sandino).

jueves, 24 de marzo de 2011

Repercusiones de los elementos económicos del Estado Nación en la Ciudadanía





Introducción


El régimen socioeconómico de la República Bolivariana de Venezuela se fundamenta en principios de justicia social, democratización, eficiencia, libre competencia. Protección del ambiente, productividad y solidaridad, a los fines de asegurar el desarrollo humano integral y una existencia digna y decorosa para la colectividad.
             La economía de Venezuela repercute en la ciudadanía de forma positiva ya que el fin de esta es  estar  al servicio de la sociedad. El Estado debe promover el desarrollo de la economía nacional para el logro de los objetivos, elevar el nivel de vida, fortalecer la soberanía, etc.
             En el siguiente trabajo se plantes con más amplitud los principios de la economía venezolana en beneficio de la ciudadanía.

Repercusiones de los elementos económicos del Estado Nación en la Ciudadanía

Elementos   Económicos
Los elementos económicos se determinan en base a una serie de factores las cuales inciden, influyen y repercuten en determinada actividad económica. Toda persona (Sujeto) está implicada en lo que la actividad económica en si refiere. La Actividad económica la podemos denominar como la producción, distribución, circulación y consumo de un bien o servicio, prestado u ofertado por otra persona (Sujeto), sea este simple o complejo (individual o estructurado).

La Economía de Venezuela
Venezuela tiene una economía de mercado orientada a las exportaciones. La principal actividad económica de Venezuela es la explotación y refinación de petróleo para la exportación y consumo interno. El pueblo de Venezuela ejerce soberanía absoluta sobre los recursos petrolíferos de su país, reconocidos y certificados a nivel internacional
Venezuela lidera las reservas energéticas más grandes del mundo con cerca de 300 mil millones de barriles de petróleo, seguido de Arabia Saudita, Irán, Irak, Kwait y Estados Unidos.

Repercusiones de los elementos económicos
El Estado desarrolla  la  actividad de carácter económico, encaminada a la obtención de medios que le permitan satisfacer las necesidades colectivas mediante la realización de los servicios públicos.
Las Necesidades Públicas:
Nacen de la colectividad y se satisfacen mediante la actuación del Estado quien será garante de las principales necesidades que se originen dentro de una colectividad, necesidades éstas que solamente podrán ser satisfechas por el Estado debido a que son de imposible cumplimiento por cada uno de los individuos que conforman el colectivo.
Servicios Públicos:
Son las actividades que el Estado realiza en procura de la satisfacción de las necesidades públicas. Se encuentran estrechamente vinculados a las necesidades frente a las cuales están llamados a satisfacer, por lo cual se distinguirá entre servicios públicos esenciales y no esenciales.
Gasto Público:
Son las inversiones o erogaciones de riquezas que las entidades públicas hacen para la producción de los servicios necesarios para la satisfacción de las necesidades públicas, y para enfrentar a otras exigencias de la vida pública, que son llamadas propiamente servicios.
Recursos Públicos:
Son los medios mediante los cuales se logran sufragar los gastos públicos y constituyen todos los ingresos financieros a la tesorería del Estado, cualquiera sea su naturaleza económica o jurídica.

Repercusiones de los elementos económicos del Estado en la Ciudadanía Enmarcados en la Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela
Título VI
Del Sistema Socioeconómico
Capítulo I
Del Régimen Socioeconómico y de la Función del Estado en la Economía
Artículo 299. °
El régimen socioeconómico de la República Bolivariana de Venezuela se fundamenta en los principios de justicia social, democracia, eficiencia, libre competencia, protección del ambiente, productividad y solidaridad, a los fines de asegurar el desarrollo humano integral y una existencia digna y provechosa para la colectividad. El Estado, conjuntamente con la iniciativa privada, promoverá el desarrollo armónico de la economía nacional con el fin de generar fuentes de trabajo, alto valor agregado nacional, elevar el nivel de vida de la población y fortalecer la soberanía económica del país, garantizando la seguridad jurídica, solidez, dinamismo, sustentabilidad, permanencia y equidad del crecimiento de la economía, para lograr una justa distribución de la riqueza mediante una planificación estratégica democrática, participativa y de consulta abierta.
La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999 concibe un marco jurídico dispuesto a hacer realidad todas aquellas expectativas de participación política que la sociedad civil había deseado por más de treinta y cinco años como respuesta necesaria y deseable al sistema de representación política, el cual, se había desvirtuado por cuanto las acciones acometidas por los representantes políticos ya no defendían o se relacionaban con los intereses y deseos de sus representados sin que formalmente se pudiera hacer algo al respecto. Ese ensanchamiento entre la distancia de los representantes y sus representados orientó al sistema político a un punto sin retorno, un punto crítico, un punto histórico que se caracterizaría por la llegada inminente de no sólo un conjunto de reformas sociopolíticas, sino mucho más allá, de un proceso revisionista preparado para hacer uso de grandes y significantes rupturas epistemológicas. Una vez que la nueva Constitución venezolana entró en vigencia, las inmensas conquistas democráticas y económicas adquiridas para el beneficio de la sociedad civil prevalecieron con creces sobre las anteriores propuestas constitucionales de la historia del país,
Las bases rectoras constitucionales de 1999 fundamentaron instrumentos idóneos para limitar de manera recíproca los intereses antagónicos de la sociedad y el Estado y, asimismo, desplazar la deprimida situación social del pueblo venezolano hacia innovadoras formas de intervención política y comercio. En este último caso, la carta magna estableció el régimen económico a partir de una estructura normativa que permitía a los diferentes actores de la vida económica la adquisición y el uso de los factores de producción, de los productos y los servicios.
La estructura socio-económica del Estado descrita en la Constitución de 1999 no es definida en forma rígida, es decir, es opuesta al de economía dirigida y consagra los principios de justicia social, eficiencia, democracia, libre competencia e iniciativa, defensa del ambiente, productividad y solidaridad. Igualmente, desarrolla una fórmula de conexiones sociales que permite la injerencia del Estado en los ámbitos económicos lo que es propio de una Constitución comprometida con el Estado social y democrático de derecho.
El Estado social y democrático de derecho enfatiza la relación del Estado con la sociedad aumentando en la práctica su presencia en la vida social y económica, para corregir las inequidades y desarrollar progresivamente los derechos económicos, sociales y culturales. En este sentido el Estado (que interviene, plantea pero no impone) goza de legitimidad para regular las relaciones sociales con el fin de lograr que todas las personas puedan tener condiciones de vida dignas. Adicionalmente, en ese modelo político existen fuertes garantías (como la acción de tutela, la acción de cumplimiento o la acción popular) para asegurar que el Estado y los particulares respeten los derechos humanos.
El proyecto de nación propuesto por la Constitución de 1999 supone la construcción de varias fases, una de ellas es la económica. El inicio de la fase económica del programa de modernización pública de Venezuela asegura el establecimiento de un ambiente político sólido que garantice la tranquilidad política y no tenga tensión social, ya que estas interfieren con la oferta y demanda del mercado, la inversión de capitales y la distribución de riquezas.
“Una de las metas más importantes de todo proceso modernizador, es el establecimiento de un sistema económico sólido, que permita el crecimiento real del ingreso per capita, caracterizado por una mejor utilización de la producción del país de acuerdo a las realidades culturales de la comunidad. Este incremento de riqueza será solo el resultado de una mejor distribución de la fuerza laboral y los recursos económicos ya existentes, un mejor aprovechamiento de la tecnología, y de una mejor utilización de los recursos naturales. El desarrollo de un plan económico en Venezuela, basado en su proceso histórico-social, emulara las condiciones de un modelo Bismarckianos de desarrollo, donde la planificación y acondicionamiento deliberado de la economía es establecido por el estado, y a través de una clase media tecnocrática y emprendedora, quienes asumirán un decidido rol en la unión del capitalismo de estado y la economía de mercado”


Conclusión

El régimen socioeconómico de la República Bolivariana de Venezuela se fundamenta en principios de justicia social, democratización, eficiencia, libre competencia. Protección del ambiente, productividad y solidaridad, a los fines de asegurar el desarrollo humano integral y una existencia digna y decorosa para la colectividad.
Basándose en estos principios el Estado Venezolano garantiza a sus habitantes una economía clara que repercute en beneficio de cada individuo cumpliendo así con  el  nuestra Carta Magna en su articulo 2, el cual reza :
Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y, en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político.
Teniendo en cuenta estos elementos sobre la Constitución Económica que posee Venezuela, puede resumirse entre otras cosas, que es un Estado con un modelo Económico liberal, que a pesar de los múltiples problemas del desarrollo económico-social que continúan existiendo, el modelo ha enmarcado el desenvolvimiento de una economía basada en la libertad económica y la iniciativa privada, pero con una intervención importante y necesaria del Estado para asegurar los principios de justicia social que constitucionalmente deben orientar el régimen económico.
            Entre todas esas justicias sociales se pueden mencionar las misiones sociales con la que cuenta el país

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